ALIMENTACIÓN EN EL POSTPARTO Y LA LACTANCIA MATERNA FISIOFITMUJER

ALIMENTACIÓN 3S: Sencilla, Sabrosa, Saludable
ARTÍCULO. FISIOFIT MUJER
“Alimentación en el posparto y la lactancia materna”
El nacimiento de un bebé marca el inicio de una nueva etapa para la mujer, donde van a surgir muchos cambios y adaptaciones ya que el nuevo inquilino requiere mucha atención y responsabilidad. Esto requiere un gran esfuerzo para ambos, y la mamá tiene que cuidarse para poder afrontarlo con la mayor energía posible.
Después de dar a luz es normal sentirse más cansada, ya que posiblemente el cuerpo haya perdido sangre y nutrientes que deben ser recuperados. A pesar de que el apetito pueda verse afectado, es muy necesario llevar una alimentación completa y nutritiva tanto para la madre como para el bebé, así como tener una ingesta hídrica suficiente, sobre todo si se da lactancia materna.
No hay una alimentación específica para la mujer lactante, pero ésta debe ser equilibrada y variada. Además, debe contener un aumento calórico parecido al del último trimestre del embarazo ya que los requerimientos energéticos siguen aumentados.
En cuanto a los requerimientos de vitaminas y minerales, no es necesario consumir suplementos multivitamínicos como norma general. No obstante, es necesario mantener un consumo diario suficiente de calcio y vitamina D, nutrientes que pasan a la leche y de los cuales pueden existir deficiencias. Las necesidades de yodo también están aumentadas durante la lactancia materna, y dado que puede ser complicado alcanzar los requerimientos, se puede aconsejar un suplemento en forma de comprimidos.
Hay que tener en cuenta que existen ciertas sustancias que pueden pasar a la leche como son la cafeína, el tabaco o el alcohol. Para evitar que lleguen al bebé deben evitarse mientras se mantenga la lactancia materna. Además, hay algunos alimentos que pueden modificar el sabor de la leche materna, pudiendo crear un rechazo de ésta por parte del bebé. Algunos de estos alimentos son: espárrago, puerro, cebolla, alcachofa… Estos alimentos contienen algunas sustancias que desprenden aromas que pueden ser rechazados por el bebé, pero si la madre ya los consumía en el embarazo es posible que el rechazo no se produzca. No es necesario evitar ningún alimento por este motivo, deberá valorarse si realmente el bebé lacta menos cuando se ingiera algún tipo de alimento, y en este caso se suprimirá.
Tener en cuenta todas estas consideraciones alimentarias, así como realizar actividad física, descansar correctamente y cuidar nuestra parte emocional, ayudan a tener una mejor calidad de vida y hacernos sentir mejor en el posparto y en todas las etapas de la vida.
Cristina Navales: Dietista-Nutricionista Colegiada MAD00256. Especializada en Trastornos de la Conducta Alimentaria y Obesidad. Experta en Nutrición y Salud Hormonal en la Mujer y en Psiconutrición.