Cinturón pélvico ¿Cuándo y cómo usarlo?
Hoy, en FisioFit Mujer queremos hablar sobre los beneficios del cinturón pélvico Physiomat.Fue desarrollado por la Dra. Bernadette de Gasquet. En un estudio Gasquet observo que el uso del cinturón favorecía la colocación de la pelvis en neutro, dando una mayor estabilidad corporal y protegiendo la zona pélvica de aumentos excesivo de presiones durante la practica de deportes de impacto.
¿Qué es el cinturón pélvico?
Es un dispositivo de soporte diseñado para proporcionar alivio y estabilidad a la zona pélvica. Este tipo de cinturón es utilizado generalmente en casos de dolores pélvicos, incontinencia, desequilibrio en la pelvis o tras intervenciones quirúrgicas en la zona.
El Physiomat puede ser útil para mejorar la postura y aliviar el dolor asociado con problemas musculares o articulares en la región pélvica, y su uso está indicado en mujeres durante y después del embarazo o en personas que sufren de disfunciones pélvicas o de la zona lumbar. Normalmente, se utiliza bajo recomendación médica o fisioterapeútica.
¿Cuándo utilizar el cinturón pélvico?
Debido la propiocepción postural que el cinturón ofrece se beneficiará :
Embarazadas:
Durante el embarazo, el aumento de peso y los cambios hormonales hacen que la pelvis se vuelva más inestable y flexible. El cinturón pélvico:
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Proporciona estabilidad y soporte a la zona lumbar y pélvica.
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Ayuda a reducir el dolor en la sínfisis púbica y la zona sacroilíaca.
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Mejora la postura y la sensación de control corporal.
Especialmente útil a partir del segundo trimestre, cuando la pelvis comienza a soportar más carga.
Mujeres en post parto
Tras el parto, la pelvis y el suelo pélvico necesitan tiempo para recuperar su tono y estabilidad. El cinturón pélvico puede:
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Favorecer la recuperación postural y la reeducación corporal.
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Ayudar a sostener estructuras debilitadas, evitando sobrecargas.
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Dar seguridad al caminar o moverse en los primeros días o semanas.
Debe usarse como apoyo temporal, combinado con ejercicios de fortalecimiento guiados por un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico.
Personas con incontinencias
Cuando hay pérdidas de orina por debilidad del suelo pélvico, el cinturón ayuda a:
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Mejorar la percepción corporal de la zona pélvica.
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Favorecer la activación muscular correcta al moverse.
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Complementar el tratamiento de fisioterapia para recuperar el control.
No sustituye el tratamiento, pero puede ser un gran aliado en el proceso de rehabilitación.
Atletas
En deportes de impacto o entrenamientos intensos, el cinturón pélvico puede:
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Mejorar la estabilidad central y el control durante el esfuerzo.
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Prevenir molestias o lesiones derivadas de un exceso de movilidad pélvica.
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Favorecer un mejor rendimiento al optimizar la postura.
Ideal para corredoras, crossfiteras, bailarinas o deportistas con alto impacto en la zona media.
Prolapsos
Cuando existe descenso de órganos pélvicos (vejiga, útero o recto), el cinturón pélvico:
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Aporta soporte adicional para aliviar sensación de presión.
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Mejora la estabilidad de la pelvis al realizar actividades diarias.
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Puede hacer que las pacientes se sientan más seguras y cómodas.
En estos casos, debe ser indicado y supervisado por un especialista en suelo pélvico.
Embarazo:
El cinturón pélvico Physiomat se recomienda habitualmente en mujeres embarazadas que presentan dolor en la zona del pubis (pubalgia) o molestias en la parte baja de la espalda, especialmente a nivel sacroilíaco. No obstante, su utilidad va mucho más allá del alivio del dolor.
Un beneficio menos conocido, pero muy relevante, es su papel en la prevención de la diástasis abdominal, la incontinencia urinaria y los prolapsos genitales.
A partir de la semana 30 de gestación, el abdomen experimenta un crecimiento más rápido, lo que genera importantes cambios posturales. Esto incrementa la presión sobre la musculatura abdominal y el suelo pélvico, favoreciendo la aparición de disfunciones.
El uso del cinturón pélvico en esta etapa ayuda a la mujer a tomar mayor conciencia de su postura, ya que facilita un mejor posicionamiento de la pelvis. Como resultado, se reduce la presión hacia el suelo pélvico y se proporciona un mayor descanso a la zona abdominal.
Es importante recordar que el cinturón pélvico no fortalece la musculatura, por lo que siempre debe utilizarse como complemento de ejercicios específicos pautados por un profesional.
En FisioFit Mujer, recomendamos especialmente su uso en mujeres que pasan largos periodos de pie.
Beneficios del cinturón pélvico Physiomat
| Aspecto | ¿Cómo ayuda el cinturón pélvico? |
|---|---|
| Dolor pélvico y lumbar | Disminuye la carga sobre la pelvis y la zona sacroilíaca, aliviando molestias frecuentes durante el embarazo. |
| Postura corporal | Favorece un mejor alineamiento de la pelvis, mejorando la propiocepción y el control postural. |
| Suelo pélvico | Reduce la presión descendente, ayudando a prevenir incontinencias y prolapsos. |
| Zona abdominal | Aporta soporte y descanso a la pared abdominal, colaborando en la prevención de la diástasis. |
| Uso prolongado de pie | Proporciona mayor estabilidad y confort durante actividades que requieren estar mucho tiempo de pie. |
| Complemento terapéutico | Potencia los resultados cuando se combina con ejercicio terapéutico guiado. |

Post Parto:
Durante el post parto se recomiendo el uso del cinturón pélvico con el fin de ayudar en el cierre de la pelvis (que durante el parto y el embarazo se ensancharon para acomodar el bebe). Se recomienda el cinturón durante las 8 primeras semanas post parto debido a la alta concentración de una hormona llamada relaxina que permitirá amoldar la pelvis facilitando su cierre.
Incontinencias y prolapsos genitales:
Las incontinencias y prolapsos genitales pueden empeorar debido a una mala colocación de la pelvis . El cinturón pélvico Physiomat favorece a la colocación de la pelvis en neutro y de esta manera ayuda a disminuir las presiones hacia la pelvis, siendo una opción de ayuda durante la fase de rehabilitación.
Deportes de impacto:
El cinturón pélvico Physiomat debido a que favorece la posición neutra de la pelvis ayuda a aliviar las presiones que los deportes de impacto generan hacia el suelo pélvico.
Esperamos que te haya gustado y no dejes de mirar el video donde te enseñamos como ponerte el cinturón pélvico.
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¿Cómo colocar el cinturón pélvico?
1. Asegúrate de que el cinturón sea el adecuado
Antes de colocártelo, verifica que el cinturón pélvico sea el adecuado para tu caso (por ejemplo, el tamaño correcto y la modalidad del cinturón que se adapte a tus necesidades, como el embarazo, postparto, o dolores pélvicos).
2. Colócalo en la zona baja de la pelvis
El cinturón pélvico debe colocarse sobre la zona baja de la pelvis o sobre la cintura. Generalmente, se ubica justo por encima de las caderas y alrededor de la zona lumbar. En el caso de mujeres embarazadas, se coloca debajo del abdomen para evitar presión en la zona abdominal.
3. Ajusta el cinturón alrededor de la pelvis
Coloca el cinturón de modo que cubra toda la zona pélvica. Si el cinturón tiene un sistema de velcro, ajústalo de manera que quede firme pero cómodo, sin apretar demasiado. Debes sentir el soporte sin que te cause incomodidad.
4. Verifica la comodidad
El cinturón debe estar lo suficientemente ajustado para brindar soporte, pero no tan apretado que interfiera con la circulación o cause dolor. Si sientes que te restringe demasiado la movilidad o te resulta incómodo, afloja un poco el ajuste.
5. Comprobación del ajuste
Cuando te pongas de pie, el cinturón debe mantenerse en su lugar sin deslizarse hacia arriba o hacia abajo. Asegúrate de que no esté en una posición que te cause incomodidad o roces. El cinturón no debe comprimir demasiado la zona lumbar ni la pelvis.
6. Tiempo de uso
El tiempo recomendado para usar el cinturón pélvico puede variar según la recomendación de tu fisioterapeuta o médico. En general, no se debe usar continuamente, sino solo cuando sea necesario, como al realizar actividades que puedan sobrecargar la zona lumbar o pélvica.
¿Dónde colocar el cinturón pélvico?
El cinturón pélvico debe situarse a la altura de la pelvis, no del abdomen.
La posición correcta es justo por encima del pubis y por debajo de las crestas ilíacas, rodeando la parte baja de la cadera.
En la zona posterior debe cubrir la articulación sacroilíaca para aportar estabilidad sin limitar el movimiento.
Debe ajustarse con firmeza pero sin presionar en exceso, evitando que quede demasiado alto (zona lumbar) o bajo (glúteos), ya que perdería eficacia.
Puedes colocarlo de pie o tumbada, asegurando un ajuste uniforme. Si es la primera vez que lo usas, es recomendable que un fisioterapeuta especializado supervise su colocación.
¿Qué pasa si uso cinturón todos los días?
El uso del cinturón pélvico puede aliviar de forma puntual el dolor lumbar o pélvico al proporcionar soporte y estabilidad, siendo útil en situaciones como debilidad muscular, dolor postquirúrgico o incontinencia. Sin embargo, su uso continuo no es recomendable, ya que puede generar dependencia del soporte externo, debilitar la musculatura del suelo pélvico y la zona lumbar, y limitar la movilidad natural, además de provocar molestias si no se utiliza correctamente. Por ello, debe emplearse solo cuando sea necesario y siempre como complemento de ejercicios específicos pautados por un profesional de la salud.
¿Para qué sirve un cinturón pélvico?
El cinturón pélvico es una herramienta de soporte que se utiliza para estabilizar la pelvis y aliviar molestias asociadas a su inestabilidad o disfunción. Su función principal es brindar sujeción externa a la articulación sacroilíaca y la sínfisis púbica, zonas que pueden verse comprometidas especialmente durante el embarazo, el postparto o en ciertas patologías musculoesqueléticas.
Este cinturón actúa como una “faja” específica que ayuda a mejorar la sensación de control, estabilidad y seguridad en la zona lumbopélvica, permitiendo que las tareas cotidianas se realicen con mayor comodidad. También puede ser de gran utilidad durante la práctica de ejercicio físico, especialmente cuando existe dolor o debilidad en la región.
Entre los principales beneficios del cinturón pélvico se encuentran:
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Reducción del dolor en la zona baja de la espalda, pelvis o glúteos.
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Mejora del equilibrio y la postura.
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Mayor sensación de firmeza durante el movimiento.
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Apoyo complementario durante la recuperación postparto o tras una lesión.
Eso sí, su uso debe ser siempre temporal y supervisado por un profesional especializado, como una fisioterapeuta experta en suelo pélvico, ya que no sustituye el trabajo activo de los músculos profundos ni debe generar dependencia. El cinturón es una ayuda, no una solución definitiva.

¿Durante cuánto tiempo se debe utilizar un cinturón de soporte pélvico?
La duración del uso de un cinturón de soporte pélvico varía según cada caso y siempre debe estar supervisada por un profesional de la salud, especialmente una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico. Sin embargo, hay algunas pautas generales que pueden ayudarte a entender mejor su tiempo de uso:
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Durante actividades específicas: lo más habitual es utilizarlo solo mientras se realizan tareas que provocan molestias o inestabilidad (caminar, estar de pie mucho tiempo, cargar peso, hacer ejercicio, etc.).
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No de forma continua: no se recomienda llevarlo durante todo el día, ya que su uso prolongado puede hacer que los músculos profundos del abdomen y la pelvis trabajen menos, generando dependencia.
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Fase postparto inmediata: en mujeres recién dadas a luz, puede utilizarse con más frecuencia durante las primeras semanas para dar soporte, pero siempre acompañado de un plan de recuperación activa.
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En procesos de dolor agudo: si hay mucho dolor en la pelvis o zona sacroilíaca, puede utilizarse durante varios días seguidos, pero siempre como apoyo temporal mientras se trabaja en la causa con ejercicios y terapia manual.
¿Cuál es la diferencia entre la cintura pélvica y la pelvis?
La cintura pélvica se refiere específicamente a los dos huesos coxales (también conocidos como huesos ilíacos o huesos de la cadera). Estos huesos se articulan en la parte frontal y, en la parte posterior, se unen con el sacro. La función principal de la cintura pélvica es conectar el esqueleto axial (columna vertebral) con el esqueleto apendicular (extremidades inferiores). Es la estructura que nos permite caminar, correr y transferir el peso del tronco a las piernas.
El término pelvis es más amplio. Se refiere a toda la estructura ósea que tiene forma de cuenca, ubicada en la parte inferior del tronco. Está formada por los dos huesos coxales (la cintura pélvica), el sacro y el cóccix.
La pelvis protege órganos vitales como la vejiga, los intestinos y los órganos reproductores. Se divide en dos regiones:
- La pelvis mayor (también llamada pelvis falsa), que se encuentra por encima del estrecho superior de la pelvis y contiene parte de los órganos abdominales.
- La pelvis menor (también llamada pelvis verdadera), que es la parte más estrecha y se encuentra debajo del estrecho superior. Contiene la mayoría de los órganos pélvicos.
En resumen, la cintura pélvica es una parte de la pelvis. La pelvis es la estructura completa que incluye los huesos coxales, el sacro y el cóccix.
¿Qué es lo mejor para reforzar el suelo pélvico?
La forma más eficaz es con ejercicios de Kegel, contrayendo y relajando la musculatura de forma controlada. Los hipopresivos también ayudan al activar la faja abdominal profunda sin aumentar la presión.
Además, favorecen su fortalecimiento hábitos como mantener buena postura, evitar el estreñimiento, respirar bien y trabajar glúteos, abdomen y caderas.
La clave es combinar ejercicios específicos con un estilo de vida saludable.

Cinturón sacroilíaco, ¿Para qué sirve?
El cinturón sacroilíaco y el cinturón pélvico son muy similares, pero no exactamente lo mismo —aunque muchas veces se usan como sinónimos.
El cinturón sacroilíaco se utiliza para estabilizar la articulación sacroilíaca, ubicada en la parte baja de la espalda, entre el sacro y los huesos de la pelvis. Su función principal es:
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Reducir el dolor lumbar o pélvico, especialmente en embarazadas o personas con inestabilidad en la zona.
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Mejorar la postura y la alineación de la pelvis.
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Aumentar la estabilidad durante el movimiento o el ejercicio.
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Evitar la sobrecarga de los músculos y ligamentos del área lumbopélvica.
¿Es lo mismo que un cinturón pélvico?
El cinturón pélvico tiene una función muy parecida, pero es un término más general. Se usa para referirse a cualquier cinturón que da soporte a la zona pélvica (incluyendo el sacroilíaco).
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Todo cinturón sacroilíaco es un cinturón pélvico, pero no todos los cinturones pélvicos están específicamente diseñados para la articulación sacroilíaca.